MONTEVIDEO, Uruguay.- El brutal asesinato de un pizzero, perpetrado por dos delincuentes en Montevideo, y que quedó registrado por las cámaras de seguridad del local, desató la indignación de centenares de ciudadanos que se autoconvocaron a través las redes sociales.

Los manifestantes se reunieron en las puertas de la sede de gobierno uruguayo para repudiar la ejecución de Gastón Hernández en la cervecería La Pasiva.

El sábado pasado, el pizzero de 34 años se encontraba detrás del mostrador. El local estaba prácticamente vacío, era tarde y el tiempo no era bueno, consignó el diario "Infobae". Pasada la medianoche entraron dos jóvenes. Uno llevaba un gorro de rojo, el otro, uno verde. El primero pidió una Coca Cola y se quedó cerca del mostrador. Gastón se inclinó para tomar la botella. La puso en el mostrador y cuando levantó la vista se encontró con que le apuntaban con un arma.

"De repente metió la mano en la carterita y sacó un revólver", contó a El País de Uruguay Ramón Olivera, el encargado diurno de La Pasiva.

El delincuente le disparó sin decir palabra, saltó la barra y se metió en el local. El otro sacó la recaudación y luego huyeron. Afuera los esperaba un tercer ladrón.

Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad. Las imágenes indignaron a todo Uruguay, que, rápidamente, se organizó para hacer oír sus reclamos de seguridad. La concentración fue convocada bajo el lema "Uruguayos indignados con la violencia".

Hernández tenía 34 años. Había empezado a trabajar en La Pasiva hacía tres meses. Tenía cinco hijos; las dos menores son mellizas de ocho meses.

"Esto era algo de lo que hablábamos todo el tiempo con Gastón. Sabíamos que podía pasar, que en cualquier momento lo podían robar, todos sabemos lo bravo que es trabajar de noche. Pero, por otro lado, tampoco me lo esperaba", declaró Paola, la mujer de Gastón. "Ahora ni siquiera puedo juntar tres pensamientos", dijo al diario uruguayo "El Observador".

Unas 2.000 personas exteriorizaron su bronca y responsabilizaron al gobierno por la delincuencia. Calificaron de inepto al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y pidieron a gritos su renuncia.

Los manifestantes también repudiaron la indiferencia de la central obrera uruguaya PIT-CNT ante la delincuencia. "¿Dónde están los paros por los trabajadores, los obreros, los comerciantes, los policías que han muerto y mueren todos los días en manos de una delincuencia desbocada?", reclamaron. (Infobae.com-Elpais.com.uy)